13 Horas: Los soldados secretos de Bengasi

13_horas_45164

Michael Bay, más conocido por su mastodóntica saga Transformers y sus múltiples planteamientos de destrucción catastrófica del mundo (2012, Armagedón y El día de mañana), de la Casa Blanca (Independence Day y Objetivo: La Casa Blanca) o de Estados Unidos (Pearl Harbour, La Roca), regresa con una nueva amenaza para la seguridad nacional retomando una de esas historias reales que pusieron en jaque a la defensa norteamericana a través de la adaptación de una novela escrita gracias al testimonio de uno de sus protagonistas.

Otro 11 de Septiembre, Estados Unidos tembló de nuevo golpeado por una amenaza externa, pero ésta última no sucedió en suelo norteamericano sino en libanés, en la ciudad de Bengasi en el año 2012 a las 9.40pm. El consulado de la ciudad sufrió un ataque terrorista protagonizado por Ansar al-Sharía –con la vinculación y consentimiento del líder de Al Qaeda en el Magreb, Mokhtar Belmokhtar- que conllevó la muerte de un diplomático norteamericano, un operador técnico y dos Navy Seals. Como respuesta inmediata –la única a disposición en esos momentos- intervino un comando de soldados norteamericanos que decidió rechazar la orden de permanecer en la defensa de las instalaciones de la CIA para acudir al rescate de los 36 ciudadanos del complejo que se encontraba bajo asedio. Este hecho levantó gran revuelo en suelo norteamericano –en ese momento con Hillary Clinton en la Secretaría de Estado-, pues se advirtió la falta de protección en el cuerpo diplomático y la pobre y lenta respuesta ante el ataque. Por su puesto, como se advierte en la película, se comprobó además que el ataque pudo haber estado premeditado, puesto que los asaltantes actuaron obedeciendo a estrategias claras y con el conocimiento de la situación de los diplomáticos.

benghazi4

El director ha querido retratar otro de los hitos en la historia, fracaso también en la administración norteamericana, que le siguió el derrocamiento de un dictador con la inmediata ruptura del país. Sin duda, que se haya estrenado la cinta en estas fechas –cercanas a las elecciones en el continente norteamericano- no debe de ser casual –como tampoco lo fue la película de El Francotirador, de Clint Eastwood-, pues ante la compleja situación actual en Oriente Medio y el norte de África, con los movimientos terroristas como la mayor amenaza para la seguridad nacional e internacional, el cine –o más bien algunos de sus directores- ha visto necesario el retratar momentos fundamentales en los que se respondió patrióticamente a situaciones límite; el lenguaje de esta producción exalta, por tanto, el valor y el sacrificio, el patriotismo y el servicio de las unidades de defensa de Estados Unidos, o al menos algunas de ellas.

Como protagonista tenemos a John Krasinski –un actor poco conocido en la gran pantalla, quizás famoso por su aparición en The Office– interpretando al soldado John Silva; le acompañan para completar el cuerpo de los militares que protagonizaron el rescate James Bagde Dale, Pablo Schreiber, David Denman, Dominic Fumusa y Max Martini, todos ellos rostros poco vistos en pantalla y algunos de los cuales no te esperabas encontrar protagonizando una película de drama bélico de semejantes dimensiones… aunque el grupo ha demostrado estar preparado para la exigencia física y mental de la trama.

A la narrativa realista –aunque algo explotada por los efectos especiales- el director le añade, como siempre, ese toque personal de color y textura que le da más personalidad y emoción a cada escena. Sin duda alguna, Michael Bay disfruta rodando en el caos y parece sentirse cómodo en un ambiente apocalíptico y así consigue que sus actores lo vivan y se sumerjan en él con real tensión. La imagen, como en todas sus películas, lo es todo –arrastra y sobrepasa la narrativa hasta que domina el ritmo y con eso consigue un espectáculo arrollador y apabullante, a veces exagerado, pero siempre comprometido con la realidad. La cinta no decepciona –si eres consciente de lo que te vas a encontrar ante una creación de Michael Bay-; sin duda, está entre sus últimos logros, pero tampoco llega a la altura de otra de sus producciones bélicas de éxito, Pearl Harbour.

maxresdefault

La clara intención detrás de esta superproducción es la exaltación de los que defienden y se sacrifican por la seguridad de los demás –cuando incluso ellos son abandonados por su propio estado-, pero que al haber sido creada por Michael Bay, se ha reducido el melodrama –como era de esperar- en favor de la acción.

MARTA Gª OUTÓN

Anuncios