PREMIOS SAN SEBASTIÁN

2014

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Una 62 edición de Festival de cine de San Sebastián con algunas sorpresas… Este año, el cine español ha sido el preferido; no sólo se han presentado seis películas de ámbito nacional en la sección oficial a concurso sino que además también han sido las grandes ganadoras. Sin embargo, no todas las elecciones del Jurado han sido aplaudidas por la crítica y el público…

???????????????????????????????“Magical Girl”, coproducida por España y Francia, ha recibido la Concha de Oro a la Mejor Película y la Concha de Plata al Mejor Director, Carlos Vermut. Este experimental dramón se ha llevado los premios más gordos, algo que no ha sido del todo satisfactorio para muchos (normalmente no se abusa de los palmarés valorados, dejando la oportunidad a otras películas que quizás necesiten algo de reconocimiento internacional). Además, se ha otorgado el Premio Especial del Jurado a la francesa “Wild Life”, basada en una historia real de un padre hippie al que se le quita la custodia de sus hijos y decide separarlos de la decisión de la madre; no es para que reciba tantos aplausos, ya que había películas más interesantes y mejor construidas que ésta, pero parece ser que el tema de qué se entiende por familia, legalidad y lo que es válido para la sociedad se ha puesto de moda, como también hemos percibido en el Premio TVE Otra mirada, que lo ha ganado otra francesa, “Bandes des filles” (que habla sobre la búsqueda de la identidad de una joven con inclinaciones masculinas), y en la Mención Especial de este mismo premio, “Gett, el divorcio de Viviane Amsalem”, que habla sobre el tema del divorcio en Israel. En cambio, las películas más humanas y comprometidas con la sociedad desde una mirada más cristiana se han quedado atrás: “Tigers”, de Danis Tanovic (sólo ha recibido el Premio a la Solidaridad) y “A second chance”, la nueva película de Susanne Bier, que también toca el tema de la familia y la legalidad aunque con una mirada más luminosa y de redención, con una interpretación espectacular, no ha recibido nada… (Al menos el Premio Signis ha sabido reconocer el fondo humano de la directora danesa).

???????????????????????????????El protagonista del año pasado, Francois Ozon (“Dans le meson”), sólo ha recibido el Premio Sebastiane por “The new girlfriend” (otra película que coge el tema de la identidad y el género). Mientras que para el público, el documental “The salt of the earth” y “Relatos salvajes” (Premio Película Europea, de la Sección Perlas) han sido las favoritas. “Güeros”, la road movie mexicana recibió el Premio de la Juventud y, además, el Premio Horizontes. Entre las numerosas cintas vascas (“Loreak”, “Lasa eta Zabala”…), “El negociador” recibió el Premio Irizar al cine vasco. El Premio Fipresci, bien merecido, para la alemana “Phoenix”, sobre el drama de la postguerra.

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???????????????????????????????“La isla mínima” fue una de las grandes ganadoras y posible protagonista también en los Goya. Recibió el Premio Feroz Zinemaldia, Premio del Jurado a la Mejor Fotografía y Concha de Plata al Mejor actor, Gutiérrez, quien competía con otros papelones (el de Nikolaj Coster-Waldau en “A second chance”, por ejemplo). La Concha de Plata a la Mejor Actriz sorprendió bastante, pues lo recibió Paprika Steen por su papel en “Silent Heart”, un film donde compartió protagonismo con otras cinco actrices… La Concha de Plata al mejor guión, en cambio, sí estaba bien merecido y era bastante esperado: “The drop”, de Dennis Lehane.

Los nuevos directores premiados fueron Urok por “The lesson”, un filme búlgaro, y una Mención Especial a Juris Kursietis por “Modris”.

Esta última edición ha estado plagada de sorpresas, la aparición en última hora de Orlando Bloom y los enormes aplausos para el cine español, decepciones (la Concha de Oro no era tan esperada para “Magical Girl”) y dos Premios Donostia bien merecidos: Denzel Washington y Benicio del Toro. El año que viene, más y mejor.

MARTA Gª OUTÓN

2013

 

Gala (30)La ceremonia de entrega de premios del año 2013 en San Sebastián ha sido protagonizada por obras latinas y españolas, películas que quizás podríamos calificar como mediocres, ya que ninguna destacaba más que las demás, pero que sin duda dejaban escapar un aire nacionalista y personal. La 61 edición del Festival de San Sebastián sin duda se ha centrado, no en el artista, sino en la procedencia de las obras presentadas.

La Concha de Oro se la ha llevado una película venezolana dirigida por Mariana Rondón, con un transfondo social y político del país sometido por el gobierno de Chávez, que nos denuncia la falta de libertad debido a la presión de los prejuicios y los miedos a todo lo que se presenta como diferente. Pelo malo nos habla de un niño que su único sueño es ser cantante y tener el pelo liso, pero su deseo choca con el temor de una madre que considera que su hijo no es suficientemente masculino.

Gala (15)La actriz y el actor premiados a la Concha de Plata tampoco sorprendieron demasiado. Marian Álvarez, por protagonizar la cinta de La herida, resaltó por su naturalidad, pero el filme tampoco merecía excesiva atención y menos el logro de dos premios (también una mención especial al director, Fernando Franco), porque la historia se le escapa por todos los lados y quizás, con mejores matices e intensidad dramática, encontramos a la protagonista de Le Weekend, Lindsay Duncan, o incluso a Kym Vercoe por su aparición en For those who can tell no tales. Al menos un artista extranjero logró su posicionamiento en esta edición en el puesto de Mejor Actor. Hablamos de Jim Broadbent, excepcional, como siempre, por su protagonismo en Le Weekend, aunque dejó afuera a dos intérpretes españoles, Antonio de la Torre y Javier Cámara, por los que sí se apostaba en el Festival; quizás se reserven para los Goya…

En la categoría de fotografía y guión ganaron las que más se esperaban. Caníbal se llevó el premio por la fotografía, por esas imágenes de textura pictórica flamenca realizadas por Pau Esteve Birba y la francesa Quai d’Orsay, aunque también merecía por dirección, al menos logró su valoración por el guión, escrito por Christophe Blain, Abel Lanzac y Bertrand Tavernier, autor de la cinta.

Aunque los verdaderos protagonistas del Festival fueron los actores que recibieron el Premio Donosti: Carmen Maura y Hugh Jackman. La actriz española llegó a Donosti con su equipo por el estreno de la película de Las brujas de Zugarramurdi, de Alex de la Iglesia, mientras que el artista australiano acompañó a su director, Denis Villenueve (quien también protagonizó el Festival ocupando con otra obra, Enemy, la sección oficial y presentando Prisoners).

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El Premio SIGNIS fue entregado a la película The railway man, dirigida por Jonathan Teplitzky (Burning man, El desquite), un filme basado en una historia real que despertó fuertes aplausos entre el público. La obra nos habla del perdón cuando el sentimiento de odio y venganza han sido llevados a niveles extremos. ¿Cómo perdonar a tu enemigo cuando éste fue protagonista de tu captura y de torturas durante tantos años? Colin Firth interpreta a Eric Lomax, excombatiente de la II Guerra Mundial que, a pesar del tiempo, no es capaz de sanar ni olvidar lo que vivó prisionero en un campo de trabajo tras la caída de Singapur en manos japonesas. Aunque el filme peca de ciertos fallos en el guión, el transfondo y la fuerza dramática de su realismo ocultan las debilidades de éste. Además de premiar esta obra, SIGNIS hizo una mención especial a Pelo malo –la ganadora de la Concha de Oro- y a Oktober, November –una película alemana que nos retrata el sentido de la muerte y de la vida.

2012

La semana del 21 al 29 de Septiembre de 2012 se ha celebrado la 60 edición del Festival de cine de San Sebastián. Desde 1953, por estas fechas, la ciudad de Donostia se cubre de expectación; largos recorridos de carteles cinematográficos nos anuncian nuevos proyectos e invitan al espectador a sentirse una estrella de cine caminando por la alfombra roja. Por unos días, la crisis se olvida y se invita al crecimiento cultural español e internacional. El intercambio que se produce entre los artistas y su público es íntimo y sincero, lo que favorece que el lenguaje comunicativo no sólo sea formativo y profesional sino también cercano y acogedor; se invita al creador y al observador a compartir, desde una misma postura, sus opiniones y propuestas de innovación para la industria del Séptimo Arte.

Directores e intérpretes como Alfred Hitchcock, Kirk Douglas, Bernardo Bertolucci, Deborah Kerr, Anhony Quinn, Audrey Hepburn, Steven Spielberg, Sydney Pollack, Peter O’Toole… reconocen que este Festival colabora en la construcción del cine al aportar una mirada más personal y libre de prejuicios acerca de la industria y por ello, ha logrado alcanzar un gran prestigio a nivel internacional. Durante las ceremonias, se rememoró los episodios más notables recorriendo la historia del Festival y mostrando cronológicamente el instante más emblemático de los Premios Donostia. En esta última edición, los premiados son cinco: Dustin Hoffman y Oliver Stone con el Premio Donostia Especial 60 aniversario ante su brillante carrera profesional; John Travolta e Ewan McGregor, actores jóvenes pero muy reconocidos por su fuerza interpretativa y su exitosa carrera cinematográfica, y Tommy Lee Jones, un veterano de una importante profesionalidad que ya fue reconocido en los Oscars.

 UNA SECCIÓN OFICAL CRÍTICA Y HUMANA

La gala de este año fue inaugurada por el Jurado y en la apertura, se entregó el premio FIPRESCI a la película Amour, del cineasta alemán Michael Haneke, quien ya obtuvo la Palma de Oro en el Festival de Cannes. Después, se proyectó el último film de Richard Gere y Susan Sarandon (El Fraude), un film que presenta el nuevo panorama, y el más recurrido por la industria cinematográfica en los últimos años, de crítica a la postura cínica y egoísta del hombre posmoderno; y se cerró el Festival con El cuarteto, cinta dirigida por el Premio Donostia Dustin Hoffman, que ha sido aplaudida por la amable sencillez y notable humanidad de un film que aprecia la recuperación del arte y la belleza del trabajarlo en grupo.

Este año, las películas presentadas a la Sección Oficial han coincidido por su actualidad, humanidad y sinceridad.

El cine español cobra bastante fuerza y muchas de sus propuestas han tenido un empuje extraordinario por su impacto cinematográfico al recordarnos conmovedores hechos reales que relucen de esperanza (Lo imposible, de José Antonio Bayona), por la utilización de un lenguaje más clásico y limpio, que recalca la belleza de la creación a través de un poema visual y de reflexión filosófica (El artista y la modelo, de Fernando Trueba, quien ha recibido la Concha de Plata a mejor director) y por su innovación técnica y por la atrevida recuperación de la riqueza de los grandes relatos, maestros de la moralidad, situándolos en un contexto histórico y tradicional (Blancanieves, de Pablo Berguer, Premio Especial del Jurado 2012 y Concha de Plata a mejor actriz: Macarena García).

Además, la producción española acompaña aportaciones cinematográficas internacionales; algunas de producción sudamericana, que han recibido el aplauso del público al presentar una limpieza visual, una amable sutileza y un acercamiento más íntimo hacia el encuentro con uno mismo (Días de pesca, de Carlos Sorín; El muerto y ser feliz, de Javier Rebollo, Concha de Plata a mejor actor: José Sacristán; o ¡Atraco!, de Edward Cortés); otras donde encontramos presencia española son de origen italiano, Volver a nacer, donde vemos el conocido rostro de Penélope Cruz luchando por su maternidad en un medio hostil y en conflicto. La realización francesa este año ha contribuido con posturas más críticas acerca de la peligrosa presencia del dinero en nuestra vida (Le capital, de Costa-Gavras), propuestas revolucionarias que luchan contra el esquema social tradicional (Foxfire, de Laurent Cantet, cuya actriz revelación, Katie Coseni, ha obtenido la Concha de Plata a mejor actriz) y nos introduce, con ingenio, en el proceso absorbente de creación de ficción con un film intelectual, Dans la maison, de François Ozon, ganadora de la Concha de Oro y Premio del Jurado al mejor guión. 

Los países del Este han brillado por su valor al querer demostrar al mundo el drama humano que se vive en sus países. Se han detenido en plasmar la crudeza del extremismo religioso y el sentido de lealtad, y el dolor que conlleva todo ello, a través de una película intrigante: El atentado, de Ziad Doueiri, que ha recibido una mención especial del Premio del Jurado. Por otro lado, conmueve la aportación de Bahman Ghobadi; la película False Kargadan que obtuvo el Premio Jurado a la mejor fotografía por ser una explosión de belleza visual, un canto al arte cinematográfico que explora la estética fotográfica y la simbología psicológica.

No menos interesante es la película austríaca de Barbara Albert, The dead and the living, la impactante película sueca El hipnotista, de Lasse Hallström, o All Apologies. En el resto de secciones, se han resaltado inquietantes historias, basadas en hechos reales, otras más oscuras y críticas, y algunas positivas y sencillas, que demuestran una trayectoria cinematográfica mucho más realista y personal que recoge posturas comprometidas relacionadas con la limpieza de la identidad de uno o en la búsqueda de nuevas oportunidades.

PREMIO SIGNIS DE NUEVO A CARLOS SORÍN

El director argentino Carlos Sorín ha recibido más de veinte premios internacionales y en el Festival de cine de San Sebastián de 1989 destacó con Sonrisas de New Jersey, recibiendo el Premio a la Mejor Interpretación Femenina para su protagonista, Mirjana Jokovic; además, con Historias mínimas, ganó el Premio Especial del Jurado en 2002, el Goya a la mejor película extranjera, premio FIPESTRI, SIGNIS y otras menciones internacionales; Bombón, el perro (2004) y El camino de San Diego (2006), también obtuvieron en el Festival de San Sebastián el Premio FIPRESCI y Premio Especial del Jurado.

Carlos Sorín destaca por la sencillez y la admirable humanidad con la que cubre sus películas. El director argentino ofrece una mirada muy personal de la interioridad humana a través de historias que, aparentemente pequeñas, resultan ser grandiosas al resaltar, dentro de un drama humano, el valor positivo de la voluntad y del amor.

El Jurado Signis quiso valorar su última película, Días de Pesca, otorgándole el premio. La película retrata el camino que emprende un hombre de reencuentro consigo mismo y con su familia tras un periodo de recuperación de su adicción al alcohol. El protagonista (Alejandro Awada) busca la oportunidad para renacer como un hombre nuevo acercándose a la actividad de la pesca e insistiendo en recuperar la importancia de los verdaderos afectos. Por tanto, el Jurado Signis destacó la sinceridad del corazón de este reconocido director argentino y su postura de promover un cine limpio y positivo que verdad valore lo más importante, el fondo de la película.

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